¿Cómo Limpiar una Pulsera?

Oro, plata, diamantes o perlas: cada material tiene sus reglas de cuidado. Nuestra guía para mantener sus pulseras impecables.

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Agua tibia + jabón suave

El método universal y sin riesgos para el oro y la plata maciza.

02

Cepillo suave

Un cepillo de dientes blando alcanza los rincones sin rayar.

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Secado delicado

Seque con un paño suave que no suelte pelusa para evitar marcas.

Limpiar una pulsera de oro amarillo

El oro amarillo de 18 quilates es muy fácil de cuidar. Prepare un bol de agua tibia con unas gotas de detergente lavavajillas suave. Deje la pulsera en remojo 10 minutos y, después, frote suavemente con un cepillo de dientes blando (usado pero limpio). Aclare abundantemente con agua limpia y seque con un paño suave de microfibra. Para un brillo óptimo, utilice un paño pulidor para oro: se vende en joyería por unos pocos euros. Hágalo una vez al mes si la pulsera se lleva con regularidad.

Limpiar una pulsera de oro blanco

El mismo procedimiento que para el oro amarillo. Atención, sin embargo: el oro blanco rodiado puede ver alterado ligeramente su rodiado con los lavados ultrasónicos repetidos. Prefiera la limpieza manual con agua tibia y jabón. Evite los productos abrasivos y el bicarbonato de sodio. Si el rodiado adquiere un tono amarillo-grisáceo, lleve la pulsera a un joyero para volver a rodiarla (de 30 a 50 € según el tamaño).

Limpiar una pulsera de plata

La plata se oxida de forma natural en contacto con el aire y forma una pátina negra. Para retirarla, utilice un paño pulidor especial plata o una solución limpiadora para platería. Para los rincones difíciles, un cepillo suave con pasta de dientes blanca (no abrasiva) funciona bien. Aclare con agua limpia y seque inmediatamente para evitar nuevas marcas de oxidación. Guarde la plata en una bolsa antisulfuración para retrasar la oxidación entre usos.

Limpiar una pulsera con diamantes

Los diamantes toleran muy bien el agua y el jabón. Sumerja la pulsera en agua tibia jabonosa durante 15 minutos y, después, cepille delicadamente alrededor de los engastes y bajo las piedras. El problema habitual es la suciedad que se acumula bajo los diamantes y empaña su brillo. Evite los ultrasonidos si no está seguro de la solidez de los engastes: pida a un joyero que los compruebe antes. Tras la limpieza, los diamantes recuperan su brillo máximo.

Limpiar una pulsera de perlas

Las perlas son orgánicas y frágiles. No las sumerja nunca en agua ni en ultrasonidos. Límpielas simplemente con un paño suave ligeramente humedecido después de cada uso. Los cosméticos, perfumes y la transpiración son sus enemigos: aplíquelos antes de ponerse las perlas. Guarde la pulsera de perlas plana en una bolsa suave para evitar arañazos. Lleve la pulsera al joyero para volver a ensartarla si el hilo muestra signos de desgaste.

Preguntas frecuentes

¿Son peligrosos los ultrasonidos para las joyas?

Los limpiadores ultrasónicos son eficaces para el oro macizo y los diamantes sin fracturas. En cambio, no se recomiendan para: perlas, esmeraldas (aceite de tratamiento), oro blanco rodiado de forma repetida, engastes de garras frágiles o piedras con inclusiones. En caso de duda, el método agua tibia + jabón es sin riesgos.

¿Con qué frecuencia hay que limpiar la pulsera?

Para un uso diario, una limpieza rápida mensual con agua tibia y jabón es suficiente. Una limpieza más a fondo de 2 a 3 veces al año es recomendable. Lleve los engastes y cierres a revisar por un joyero cada 2 o 3 años para las piezas engastadas con diamantes.

¿Se puede usar vinagre blanco para limpiar el oro?

El vinagre blanco diluido puede limpiar el oro amarillo ligeramente oxidado. Pero es ácido y puede atacar las aleaciones y el rodiado del oro blanco. El método agua tibia + lavavajillas suave sigue siendo preferible: igual de eficaz y sin riesgos.

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